jueves, 17 de julio de 2008

A mi la infidelidad ...me da una flOh!jeera!

Conversando con un amigo que me confesó que en algún momento se le ocurrió aquello de tener una amante ocasional, me quedé pensando. (...)
¿Cómo será eso de tener un amante?

Para comenzar, buscar candidatos ... mmm! la verdad es que no hay que escudriñar mucho el horizonte para caer en cuenta que candidatos: Siempre habrá! y no es que una sea la última IncaKola en el desierto de Sechura (que lo soy, por supuesto!!) si no más bien al carácter depredador y babeante de nuestros compañeros de planeta, si, los hombres!

Con la mercancía en vitrina y la cola de entusiastas participantes en el Reality de la Vida Adúltera esperando turno, quedan algunos ajustes pendientes. La selección del candidato adecuado merece una revisión de su disponibilidad absoluta, porque una no se mete en el entuerto del amante propio, para que después la dejen plantada como cualquier cosa, que no es lo mismo que cualquiera cosa.
Tiene que ser muuuy lejano a tus amigas, meterse en el entorno de las amigas ya es pendejada completa! , eso cuenta también para los parientes, exceptuando algunas familias que suelen ser contemplativas con los juegos entre primos y los parientes políticos, por supuesto. Algo que puede ser totalmente tentador por el asunto de LO PROHIBIDO!! , pero que debe evitarse como la combinación: azul marino- negro, son los amigos de los Hombres. Jamás de los jamases meterse con el mejor amigo de TU Hombre, eso podría terminar convirtiendo la travesura en tragedia, y no pues! una quiere divertirse y no terminar en las páginas policiales del Trome.
Está el manido recurso del compañero de trabajo, pero para eso se necesita tener (aparte de un trabajo!) toda una organización finamente calibrada para evitar que la gente del work se entere, lo que siempre resulta completamente inútil porque si para algo está la gente en las oficinas , es para descubrir enredos entre los compañeros, el trabajo es sólo para rellenar el tiempo entre un romance y el siguiente. El vecindario: totalmente Yiiiagh! , mejor pones un anuncio en los Clasificados de El Comercio!!
Se podría hurgar también en las Reuniones de Egresados, de colegio, universidad, Cenecape o lo que sea, la ventaja es que ya te conocen y alguien te recordará con los ojos entornados, nunca falla. Es una manera también de sacarle algo bueno a las dichosas reuniones , aparte de ver a la más regia del salón convertida en madre de cuatro manganzones y sin presupuesto para el Bótox, amén de los 90 kilos! (qué mala que soy, si la Regia del salón ... era YO!!!) Si es alguien de la Promo, fácil ya te conoció con acné así que la celulitis no tendría por qué espantarlo. Uy! acabo de tocar una línea muy íntima... en algunas mujeres, no es mi caso, para nada. . .

No sé si ésto tenga tanto sentido después de todo, porque para "ejercer" la infidelidad hay que pensar en la intimidad, y bueno, una está regia con el pantalón pitillo, las botas altas y el escote profundo, pero a la hora de los quecos, hay que sacar la artillería al frente y ... pucha! ahí te das cuenta por qué TENÍAS que haber ido al gimnasio, en lugar de estar de degustadora en cuanto "Huarique" publicite el gordo Gastón.
Y si pasas buenamente la barrera "física", está todavía el gran asunto de cómo comunicarle al nuevo inquilino de tu intimidad cómo es el Cau Cau! Es que si lo piensas bien, el Hombre de nuestras vidas ya está al tanto del funcionamiento de los fuegos artificiales de la temperatura del horno del know how de tu corporación. Poner al día, entrenar al novato de la empresa podría llevar a un stress fulminante. (Con lo bien entrenado que está mi PhD en FabuMonalogía)
Por que a todo lo anterior habría que agregarle la maraña de intrigas para ajustar agendas que luego-luego no te delaten ante la familia, vecinos y demás interesados (aunque no tenga por qué michi interesarles!) horas adecuadas que no se crucen con tus asuntos domésticos ni ovulatorios!

Pensándolo bien, ésto de la infidelidad está hecho para gente con tiempo libre y estómago fuerte, por mi parte prefiero utilizar ambos escribiendo y tragando, que al fin y al cabo son algunas de las cosas que más me gusta hacer... sólo algunas.

martes, 15 de julio de 2008

¿Te sirves un platito de Cuy?

Mi primer encuentro con el Cuy tuvo que esperar por un momento propicio y un escenario adecuado. Tipón, Cusco, Marzo del 2oo7. Nuestro primer viaje a la tierra del Imperio Inca.
El Hombre si que conocía las bondades del Cavia porcellus, para los amigos: Cuy.


Todo había salido estupendamente, nos quedamos un día extra en Cusco para incluir el acontecimiento de mi primera experiencia culinaria con un roedor (!!!!) en "El Sitio", osea, Tipón. Aprovechamos para visitar el Parque Arqueológico del mismo nombre, una experiencia muy recomendable. No está incluido en los tours "oficiales" así que hay que ir por su cuenta y contratar los servicios de un guía local, algo despistado pero cumplidor. El sitio es encantador, precisamente porque no encuentras las hordas de turistas que abundan por todas partes. El día que fuimos sólo había otra pareja en el lugar, peruanos como nosotros. Qué fantástico es estar en un lugar tan magnífico y disfrutarlo casi en exclusividad, un verdadero lujo.
Terminado el paseo por las terrazas del Inca Wiraqocha, se acercaba el momento tan esperado ... por cualquiera menos por mi! a esas alturas yo ya estaba totalmente arrepentida de haberle pedido al Hombre que mi primer bocado de Cuy sea espectacular. ¿Puede haber algo más espectacular que probar el dichoso roedor (más !!!!!) en un lugar tan mágico?
Ahí estaba este pechito (que en ese momento hubiera preferido un kilo de papas crudas!!) demorando el momento según yo por que el lugar-sagrado-de-mis-ancestros-me-atrapaba-y-no-me-dejaba iiiir pues!!!

-Amor, mira que lugar tan lindo, quedémonos un ratito más!
-Si, pero acuérdate del cuy!
- ...

Yo miraba las espléndidas terrazas, los Apus al fondo, el Inti en el cielo ... socórreme Wiraqocha!!
Ni modo, hicimos el descenso en silencio, el Hombre no decía nada, respetando mi emoción del momento, es que todo el viaje al Cusco me la pasé diciéndole que seguramente yo había sido en mi otra vida una linda Ñusta (Si pues, en mi otra vida debí ser... Ñusta!) y que éste recorrido que hacía lo era más para mis adentros que para mis afueras, gran rollo!

Llegamos al restaurante.
El mozo diligente nos sugirió "el plato", el Hombre me miró asentando con la cabeza, y yo al mozo:

-Es la primera vez que voy a comer Cuy!
-Está usted en el lugar indicado, señorita.

Y se fue feliz, yo, no tanto. Le dije al Hombre que iría al baño a lavarme las manos. Se levantó de la silla como corresponde a un caballero ... No, creo que no fue así, sólo dijo: "apúrate!"
Pasaron los minutos y yo no conseguía sacar más mugre de mis manos, como tampoco una gota más de pis de mi ... bueno! la cosa es que me fueron a buscar por si me hubiera sucedido algún percance.

-Estoy bien, ya salgo.

Tuve que dejar el baño, maldiciendo a la madre Naturaleza por no mandar temblores cuando una los necesita.

-¿Todo bien mi amor?
-Si corazón.

No termino de sentarme y el mozo de la sonrisa Kolynosista (¿se escribe así?) se aparece cual Ekeko haciendo malabares con los platos. Servido señorita!

-Wooow!
-Se ve bien!
-Wooooooow!!!

Ese día comprendí lo que es llorar para adentro. Delante mío estaba un plato enorme, con un Cuy ídem, abierto con las patas extendidas como Túpac Amaru, la cabezota tostada con un ají en el hocico ... mi vista fue en dirección contraria a la cabeza en busca de un asomo de co ...
No había tal, por supuesto! pero para el momento ya las lágrimas rodaban suavemente por mis mejillas, las mismas que sequé inmediata e imperceptiblemente. El Hombre nunca se dió cuenta ( o tal vez si, y ese fue su momento supremo en todas las perradas que me ha hecho...! Noooo!).
Con el corazón batiente a mil por hora, me dispuse a probar bocado. El trámite del primero duró lo que tenía que durar por tratarse de una "primera vez". Miraba al hombre, miraba el plato, miraba al Hombre, miraba el Cuy. Cerré los ojos y probé bocado.
...

-Hey! ésto está delicioso!
-¿No te dije?
-¿Te puedo pedir un favor?
-Siiip!
-¿le sacarías la cabeza y las ... garras? (Glup! trago amargo)
-Claaro mi amor!!


El domingo, como todos los domingos (o casi, tengo una vidaaa!!) estuve viendo a Jaime quien entrevistó a la pareja de moda (no sé por qué, ni tiene caso saberlo, es un hecho!) y la conversa (de lo más sabrosa para el chismoseo, hay que decirlo!) se desvió en algún momento por el famoso cuy. Entonces recordé este pasaje de mi vida que ilustra de manera real y simple que las cosas que hacemos por amor, no tienen por qué ser épicas, ni mayúsculas, necesariamente. Tan simples como que el Hombre de tu vida te lleve de viaje a una ciudad soñada y te invite a comer un humilde Cuy.


lunes, 14 de julio de 2008

Bailando por una cuenta

¿Qué está pasando en los Bancos que de la noche a la mañana todos se alucinan Gisela y quieren que sus clientes bailen al son que ellos les pongan?
Estoy haaaaarta de los comerciales con gente bailando y cantando, como si una no supiese que las colas en los bancos provocan cualquier cosa, menos ponerse en plan "Desafío y Fama". A decir verdad, yo nuuunca tengo ese problema, porque tengo mi propio banquero en casa (en realidad es bancario, pero este es mi blog y le llamo como me dé la gana!) y eso me exime de tener que ir cantando a pedir mi saldo más reciente, o pagar la luz previo triple salto mortal.
¿En qué alucinada mente puede surgir la idea de que los trámites bancarios sean compatibles con un Musical tipo Broadway, o Chollywood, más precisamente?
Estoy con una "sobredosis" de "ponme tu sueldito aquí" (claro que no sería mala idea recibir al hombre cada quincena, con mi cartera más grande y el estribillo de marras) , o ésta recontra antipática: "es por eso y por muchas razones que tanto te quieeroo" Piedaaaad!!!
Es que pareciera que ahora medio Lima está en las calles saltando, cantando y bailando por un sueño ... el de la cuenta en dólares!!
Como si estuviéramos ante una nueva era en la publicidad local, ¿será la "Era de Acuario"?, todos bien "hippilines" llenando las calles de esta atribulada ciudad al son que impone la Banca:

"Es fin de mees, pagaaron ya!"

-Estimados clientes con "sueldito aquí":
Sírvanse acercarse a la ventanilla 4 en posición 2, plié, relevée, giro!

-Los que tengan las cuentas con "sobredosis":
(sobre giradas, ya fue!) favor un "pas de bourré" con "pirouette" y salta pa´atras!

-Y los que NO son clientes de este Banco "que levanten la mano" y y se me van bailando "La Culebrítica" a otro lado ¿si?


Lo que es yo, ni loca me voy a un Banco por estos días, no vaya a ser que me agarren de lorna y termine cargando al cajero mientras canto algo como "Te invito un chifita, y luego alguito más".

¿Qué tal a otra agencia de publicidad?

jueves, 10 de julio de 2008

¡¿Cómo michi se descansa la vista?!

Horror! Tengo la vista hecha añicos por culpa del tejido y la "escribidera". Nunca como ayer entendí a Tulio Loza con aquello del "dolor de cabeza por todo el cuerpo". Estuve prohibida de encender la compu, tejer, leer, ver tele. Joder! (es una expresión, eso no me prohibieron!)

¿Qué diablos hacer si no se puede hacer nada? Nunca aprendí a escuchar música (sólo escuchar)sin hacer otra cosa. Ayer fue un día de miércoles (gracias por la coincidencia!) y al no poder hacer nada de lo que suelo ejecutar tooodo el día, tuve que recurrir al manido recurso de la "limpieza de la casa". Así que, bien provista de trapo, escoba y demás aparatejos, me dispuse a sacarle la mierda a la casa, literalmente!
Encontré que eso de limpiar es toda una aventura casi arqueológica, no imaginan la cantidad de pasado (y pesado!) que encontré debajo de la cama, qué monstruos ni qué ocho cuartos! Juguetes, polvo, un zapato que no me ponía hace meses, más polvo. Toda una población de muñecos de papel, que el enanito suele esparcir por la casa, ya parecían las huestes de Huamán!

El enanito tiene una pasión por dibujar y yo otra por guardar todo lo que toquen sus sagradas manitas, imaginarán que el encuentro de semejantes pasiones sólo puede generar una amontonadera de los mil demonios. Cuando, como ayer, me decido a poner cierto límite al asunto, la ceremonia se impone. Allí estoy yo, con cientos de papeles decorados por manos infantiles, y presa de una emoción digna de mejor causa (hay que sincerarse!) , mirando por última vez el papel Bond tamaño oficio con un minúsculo muñequito (seguramente El Hombre Hueco, creación de mi creación, a los tres años!!!) perdido en la esquinita. Beso amorosamente el dibujo y estrujo el papel cuidadosamente entre mis temblorosas manos. Al cesto de basura. Horribleee!!

¿Hasta cuando las madres juntaremos retazos de la vida de nuestros hijos? Es como si esas pequeñeces nos sirvieran para comprobar que no estamos soñando. Hay un niño en casa, un niño nuestro en casa.

Un niño que deja su rastro por toda la casa, caracho! No sé cuántos juguetes perdidos encontré ayer en mi periplo hacendoso. Nunca llegué a la sala.
Los estantes repletos de libros siguen hoy su lucha territorial con el polvo. No sé si un día tendré el valor de sacar libro por libro y liberar el polvo que corona los lomos. Hay algo de encanto en eso de soplar un libro antes de abrirlo. Me imagino en una antigua biblioteca, cuyos libros no han sido abiertos en mucho tiempo. ¿Quién soy yo para borrar de una aspirada aquella magia? Ojalá el mundo entendiera mis motivos. Ojalá el Hombre entendiera mis motivos!!!!!

El resto de la jornada fue una tortura. Tuve que tomar un par de pepas para lidiar con el dolor de cabeza, que para las seis de la tarde ya había alcanzado dimensiones de migraña maldita. Le saqué la vuelta a la prohibición y revisé mi buzón rápidamente, encontré lo que buscaba. Contesté al toque, primero con los ojos cerrados para no sufrir el resplandor de la pantalla (por lo general Gozo el resplandor de la pantalla), en ésas estaba cuando me dí cuenta que no se entendía nada! ni modo, tuve que volver a escribir con los ojos abiertos, maldiciendo el no haber apreciado las clases de "mecanografía al tacto" del cole. Despaché el par de mails y tuve que cachetearme para apagar la compu, ay!

Lo peor de todo es que no tenía sueño, cuando la mayoría de las tardes hago acrobacias con los párpados para que no se cierren mientras el hombrecito me cuenta sus aventuras en el cole, ayer no asomaba ni una pequeña pesadez en mis párpados, nada. Cómo extrañé al profe de Historia 1 en la universidad, el popular "marisqueando, marisqueando", en cuyas clases disfruté mis mejores siestas.

Cuando llegó el Hombre y el enanito ya estaba jato, comprobé que si hay algo placentero que se puede hacer mientras se descansa la vista: comer!
Después de contarle lo terrible de la jornada en mi calidad de discapacitada visual por un día, y prescribirme él otro día más de descanso, a ver si le tocaba a la sala...! me abrazó tiernamente y me dijo al oído:
"Ven mi amor, que yo conozco algo que puedes hacer con los ojos cerrados"

(y un dato para las chicas: La vista destrozada, no califica como excusa!)

viernes, 4 de julio de 2008

J´aime les hommes a lunettes!

Hace un chupo de años (casi un acné!) leí un artículo en una revista francesa que llevaba ese título. Suscribí y suscribo todo lo que ahí se mencionaba. A mi también me gustan los hombres con anteojos!
Recordando por allá y agregando por aquí, el asunto va más o menos así.

Los hombres que usan anteojos siempre tendrán la ventaja de un prejuicio muy favorable al estado de sus neuronas. No importa si califican como fronterizos, si se demoran en entender un chiste o babean, si usan anteojos, ahí les va la primera etiqueta: inteligentes. Intelectuales, (¿nerds?) ...

Los hombres que usan anteojos siempre dejan asomar un aire de misterio sobre si mismos. Hay un héroe debajo del antifaz (podría haber un sicópata también, pero eso es asunto de otro post, no de éste) , un misterioso personaje que esconde su grandeza debajo de una miopía galopante. ¿Alguien dijo Clark Kent?

Los hombres que usan anteojos provocan una ternura inmediata. Es la más rentable de las discapacidades, y ahí estamos nosotras, pasándoles las gafas para que no se choquen con el mundo. En este mismo campo está la manida frase a la hora de las peleas: "Cuidado, está con anteooojos!!" el individuo podría ser el Dr. Lecter en persona, pero si usa anteojos ... tendrá unos segundos de ventaja.

Los hombres que usan anteojos parecen una publicidad ambulante para incentivar la lectura, no importa que provengan de una familia de miopes con tradición centenaria, o que hallan usado anteojos desde la primera ecografía, NO, ellos desgastaron sus cristalinos por devorar con angurria toneladas de libros que los hacen más sabios (aunque lo único que lean sea sobre fútbol!) y así ofrecernos esas conversaciones tan versadas sobre cualquier cosa que aderezan sutilmente con esas acomodadas de anteojos tan sexys.

Los hombres con anteojos andan por el mundo llevando enmarcados lo que los demás mortales llevamos al aire: los ojos. Son pequeñas obras maestras en el museo de su rostro.

Como si todo lo anterior no fuese suficiente, he aquí el motivo principal por el que me alocan (a mi, y a la mayoría de mujeres en edad de merecer un "toque" de Botox ¡¡que NO es mi casoo!!) los hombres con anteojos:

No se necesitan anteojos para hacer el amor!
(Ay! el astigmatismo, puede ser el mejor amigo de una chica!!)
Cuando llega el momento supremo en que las palabras toman forma, ellos tendrán que usar las manos para "ver" mejor el objeto de su amor, y cuando se acerquen para unir sus labios con los nuestros, nos dirán: "Cada día estás más linda!"


El Hombre que atormenta mis días (adivinaron!) usa anteojos. Es el típico Clark Kent, serio y formal ante los demás ... y un superhéroe conmigo!! desde el primer día en que cruzamos miradas, entre mi maquillaje ochentoso (qué década para los fabricantes de cosméticos!!) y sus ojazos enmarcados, se produjo un chispazo que nos mantuvo pendientes el uno del otro todos estos años.
Desde el miércoles, el fruto de aquel chispazo, también usa anteojos, lo que quiere decir que, cuando llegue el momento, sólo tendré que quitarle los anteojos para escuchar:

"Mami, cada día estás más linda!"

miércoles, 2 de julio de 2008

¡¡ Somos el Ejército Nacional !!

...Un quiebre de voz en Colombia y un nudo desatado en mi sala. ¡Qué tarde más emocionante! El enanito y yo estuvimos prendidos de la tele, dobleteando entre canal N y CNN.

Me encantan los colombianos, tienen un acento que a mi me suena entre tierno y nostálgico, y tienen una cualidad que los hace más preciados a mis ojos: pareciera que no hablan, cuentan.
¿Cómo es posible que Ingrid Betancourt, en plena vorágine de su liberación, tuviera la sensibilidad de "contarnos la historia" de la misma?
Escuchamos la primera grabación que hizo para una señal de radio del Ejército. Fue como escuchar "Mi novela favorita", o como quiera que se llame el programa de RPP. Un relato detallado y pleno de emoción, con una lucidez impensable en alguien que imaginamos dominado por las emociones.

El hombrecito siguió con mucha atención el desarrollo de la noticia, me preguntaba todo, e imaginaba cómo hubiese enfrentado él a los secuestradores, dando golpes al aire en la sala y arengando a sus compañeros de infortunio imaginarios. Tuve que seguir los acontecimientos por encima de las aventuras que se desarrollaban frente a mi, en mi propia sala y con el susodicho de protagonista.

¿Mamá, por qué su cara está distinta a la de la foto?
-Porque cuando le tomaron esa foto, estaba cautiva, mi amor.


Estoy segura que mañana el enanito va a ser el único niño en su aula, que sepa la historia de Ingrid Betancourt.

martes, 1 de julio de 2008

Despertando con Indy

Hoy despertamos al enano con el soundtrack de "Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal". Saltó de la cama cuando vió el CD en la cabecera y exigió que papá lo ponga en el equipo de la sala, el Hombre por supuesto que reclamó porque estaba viendo la repetición de la Chichi, que anoche no vimos por ver Mi nombre es August Rush (una nunca debe ir a la cama con la imagen del dúo Fuji-Vladi ,no, no, NO) pero al final terminó ganado por el hijo, y las ganas, hay que decirlo.
John Williams suena "casi" igual siempre, a veces recuerdo escenas de Star Wars cuando escucho la música de Indiana, por ejemplo.
Lo gracioso fue que en el momento en que suena la ranchera que supuestamente musicaliza la llegada a Cusco/Nazca de Mr. Jones, los tres soltamos la carcajada. Me encantó ver la sonrisa divertida del enanito mientras se burlaba de la música.

Eso es ser brutos en equipo, porque supuestamente Spielberg le encargó a Mr. Williams la banda sonora para la peli , por lo tanto el primer bruto fue John (que no tiene nada que ver con mi amigo Yon) , produciendo el primer eslabón en la cadena de errores con los que tropieza la peli.
Pero ésto no es para rajar de la película, ya es muy tarde y todo el mundo lo ha hecho. En todo caso lo que queda, partiendo del hecho de que es sólo una película (con un presupuesto que debió incluir un asesor histórico que con cierta histeria les reclamase por un poco de verosimilitud, sólo un poco) , lo que queda, decía, es la emoción de haberla visto en pantalla grande con el plus de estar acompañados por nuestro propio cachorrito humano. Completamos la Saga que empezamos a ver en solitario, luego en pareja y la coronamos en familia!! ¡Espectacular! Ahora los tres somos fans del Dr. Jones y el enanito está reclamando un viaje a Machu Picchu para escuchar rancheras en vivo!!